12:01 AM - 31 / Julio / 2012
(EFE).- EE.UU. denunció hoy, por segundo año
consecutivo, la represión religiosa en China, Irán y Corea del Norte,
al tiempo que advirtió de una creciente ola antisemita y continuas
restricciones en Cuba.
En su informe anual sobre la libertad
religiosa en el mundo en 2011, el Departamento de Estado dijo que la
represión religiosa continúa en países “con Gobiernos autoritarios”, a
los que calificó como “violadores crónicos y sistémicos” de la libertad
de culto.
“En casi la mitad de los países (evaluados), los gobiernos no
protegieron la libertad religiosa o no intervinieron en casos de
abusos”, dijo durante una rueda de prensa Suzan Johnson Cook, embajadora
para asuntos de libertad de culto en el Departamento de Estado.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, que no estuvo en la
divulgación del informe, expresó especial preocupación por el “tenue”
respeto a la libertad de culto en Egipto, cuyo Gobierno, a su juicio, ha
hecho poco por enjuiciar a los responsables de violencia sectaria.
Ese “tenue” respeto por la libertad religiosa “envía un mensaje no
solo a la comunidad minoritaria sino a la comunidad en general de que
no habrá consecuencias” por actos de intolerancia, dijo Clinton durante
una presentación en el centro de estudios Carnegie Endowment for
Peace.
Clinton estuvo en Egipto hace dos semanas, donde se reunió con
cristianos que, según dijo, “están profundamente ansiosos” por el futuro
rumbo de su país con la llegada al poder del presidente islámico
Mohamed Mursi, tras la caída de Hosni Mubarak.
El informe documentó que el Gobierno egipcio no ha podido reducir la
violencia contra los cristianos coptos y citó un incidente de octubre
de 2011 que dejó 25 muertos y 350 heridos, la mayoría cristianos
coptos.
Según el documento, China, Irán y Corea del Norte continúan en la
lista de países que causan “preocupación particular” para EE.UU., que
además incluye a Arabia Saudí, Eritrea, Sudán y Uzbekistán.
En el caso de China, “hubo un marcado deterioro” en torno al respeto y
protección de la libertad religiosa en ese país, con restricciones en
la región autónoma del Tíbet y otras áreas tibetanas. Esas
restricciones aplicaron especialmente en los monasterios y conventos de
monjas budistas.
“Al igual que las demás libertades, la libertad religiosa simplemente
no existe en Corea del Norte”, afirmó por otra parte el documento.
Sobre Irán, destacó el continuo encarcelamiento del pastor cristiano
Youcef Nadarkhani, que afronta una posible ejecución “simplemente por
practicar su fe”. El Gobierno iraní, además, continuó el encarcelamiento
de siete líderes de la comunidad Baha’i.
El informe denuncia una “creciente ola de antisemitismo” en el mundo,
y mencionó que en Venezuela, por ejemplo, “los medios oficiales
publicaron numerosas declaraciones antisemitas”, mientras que en
Egipto, el sentimiento antiisraelí era “extenso” e incluía “retórica
antisemita y negación o glorificación del Holocausto”.
El documento destaca que en Cuba “mejoró el respeto del Gobierno
hacia la libertad de religión, aunque permanecen en pie restricciones
significativas” y que el Partido Comunista “continuó ejerciendo control”
sobre buena parte de la vida religiosa en la isla.
“La mayoría de los grupos religiosos reportó una mayor habilidad para
cultivar a nuevos miembros, realizar actividades religiosas, y
realizar proyectos de servicio comunitario y de caridad”, además de que
hubo menos restricciones para los viajes y la importación de
materiales religiosos, dijo.
Sin embargo, el documento citó la represión de activistas pacifistas
como las Damas de Blanco, a quienes se les impedía, de manera
rutinaria, asistir a servicios religiosos, como fue el caso en las
provincias de Holguín y Santiago. También recordó la represión de estas
activistas el 8 de septiembre de 2011, cuando fueron arrestadas a la
salida de una misa en Santiago.
Preguntada por Efe sobre señales de apertura religiosa en Cuba,
Johnson Cook dijo: “Esperamos que continúen abriendo la puerta y
trabajen (para resolver) los asuntos relacionados con la libertad
religiosa”.
El Departamento de Estado condenó que algunos países, como Pakistán,
recurrieron al “amplio uso y abuso” de las leyes contra la blasfemia,
apostasía y difamación para restringir la libertad de culto, en
particular de las minorías.
Mientras, el Gobierno afgano, aunque permite la práctica de otros
credos no musulmanes, no protegió a grupos religiosos minoritarios,
dijo el informe, divulgado anualmente en cumplimiento de una ley
federal. EFE