08:50 AM - 31 / Julio / 2012
Robert
Alvarado El abogado
defensor de Kamel Salame, Stanley Peña y el coordinador de la
organización SAKALOS, José Luis Centeno, denunciaron este lunes 30 de
julio desde la ciudad de Barinas la aberración judicial, la retaliación
política y la expropiación anticipada en contra de los bienes del
empresario yaracuyano y ex candidato a alcalde del Municipio San Felipe
del estado Yaracuy.
En la rueda de prensa estuvo presente una representación de la Mesa
de la Unidad del estado Barinas integrada por Melquíades Ocaña (MAS),
Rafael Riera (UNT), Jarmeiro Arranguren (Independiente), Adolfo
Superlano (UNT), candidato a la Alcaldía del Municipio Bolívar, Rodolfo
Peña (UNT) y Robert Alvarado (IND).
Peña denunció la manera cómo altos personeros del Gobierno nacional
se refirieron a Salame durante la inauguración de la Comunidad
Terapéutica Socialista La Guacamaya, ubicada dentro de un complejo
turístico propiedad de Kamel Salame Ajami.
“La inauguración de este centro -señaló Peña- estuvo a cargo de
Tareck El Aissami, Ministro Interiores y Justicia; acompañado de la
ministra de Salud, Eugenia Sader; el viceministro de Seguridad Ciudadana
y Comisionado Nacional de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA), Néstor
Reverol; el gobernador del estado Yaracuy, Julio León Heredia; entre
otros altos funcionarios del Gobierno Bolivariano”.
“Escenario que sirvió para que la ministra de Salud, Eugenia Sader
-agregó Peña-, afirmara que las instalaciones utilizadas para la
Comunidad Terapéutica Socialista eran “espacios recuperados del
narcotráfico y del narcolavado”; mientras que El Aissami dijo que eran
instalaciones incautadas “al narcotráfico” y agregó que la sede de la
CTS era parte de un bien incautado a organizaciones criminales.
En opinión del abogado defensor de Kamel Salame, se trata de una
“ligereza de los ministros” Tareck El Aissami y Eugenia Sader porque en
el expediente de Salame no existen denuncias de narcotráfico o
actividades relacionadas con organizaciones criminales.
Las declaraciones de “estos altos representante del Ejecutivo
nacional”, agrego Peña, representan “una postura indigna, temeraria e
irresponsable que demuestra un interés subyacente y desmedido en hacerse
de la propiedad de esos bienes imponiendo el carácter imperativo del
Estado con ese fin. “Todo se trató de un ardid para sostener la “condena
política” impuesta a SALAME, remató Peña.
Por su parte, José Luis Centeno reiteró que “en el caso hay visos de
confiscación, apropiación indebida y expropiación anticipada,
encubiertos por señalamientos temerarios e irresponsables violatorios de
la presunción de inocencia de SALAME, irregularidades propiciadas por
el ministro El Aissami, reflejando desconocimiento de la causa; así como
del ordenamiento jurídico que limita las atribuciones de un funcionario
del Poder Ejecutivo en el ámbito judicial, algo que el ciudadano
Ministro obvió con pronunciamientos concluyentes sobre los bienes del ex
candidato a alcalde sin que se haya aperturado el juicio
correspondiente.
En este escenario, -amplió Centeno- “el ministro El Aissami colocó al
Estado venezolano en condiciones adversas para el erario público o bien
por la ambigüedad jurídica de este acto de gobierno o bien por los
supuestos actos de corrupción que dieron lugar a la inversión requerida
para “la construcción” de la Comunidad Terapéutica Socialista con una
inversión de “ocho millones 566 mil 422 bolívares”.
“¿En qué se invirtieron los “8 millones 566 mil 422 con 80
bolívares?”, indicó Centeno, para agregar que “que las instalaciones de
La Guacamaya, donde se instaló la Comunidad Terapéutica Socialista,
estaban completamente construidas dotadas con todos los servicios
públicos y el mobiliario requerido para su funcionamiento.
“Con instalaciones totalmente construidas, equipadas y permisadas por
el mismo Estado, es de presumir que ese dinero se haya orientado a
gastos equivocados, ya que incluso, sobrepasan abiertamente los límites
de la legalidad, al invertir el dinero público en propiedades aún sin
definir su titularidad, obviando los procedimientos de carácter
administrativo que deben cumplirse”.
Según Centeno, “estas acciones terminarán en detrimento patrimonial
para el Estado, algo que implica la responsabilidad de los funcionarios
que tomaron parte en las confiscaciones y promueven el proyecto de la
Comunidad Terapéutica, comenzando por el ministro El Aissami por la
deficiencia administrativa de los procesos y procedimientos que
condujeron a dicha propuesta. Lo anterior le resta legitimidad y
legalidad a la acción ejecutada por el máximo representante de
Relaciones Interiores y Justicia y alienta, a su vez, la corrupción,
manipulación judicial y la profundización de esta injusticia en contra
de SALAME”.
Para ampliar la información vea y escuche el video de la entrevista que le hizo Jesús González Cazorla al abogado de Salame: http://www.ustream.tv/recorded/24364967