06:05 PM - 12 / Junio / 2012
Respecto a marzo crudo
venezolano acumula declive de 19%. Efraín Velásquez, presidente del
Consejo de Economía Nacional, señala que "si bien no hablamos de
situaciones traumáticas porque el petróleo sobre 90 dólares provee
ingresos importantes, es evidente que un gasto de más de 30% del PIB
necesita un barril más caro".
Al cierre de la semana pasada el precio de la cesta petrolera
venezolana se ubicó en 94,05 dólares el barril, magnitud que refleja una
caída de 19% respecto a marzo y el nivel más bajo desde agosto de 2011.
El petróleo provee 95 de cada 100 dólares que ingresan al país y es
esencial para que la administración de Hugo Chávez mantenga la expansión
del gasto, en el orden de 28% en términos reales, gracias al cual la
economía creció 5,6% en el primer trimestre.
Efraín Velásquez, presidente del Consejo de Economía Nacional, señala
que "si bien no hablamos de situaciones traumáticas porque el petróleo
sobre 90 dólares provee ingresos importantes, es evidente que un gasto
de más de 30% del PIB necesita un barril más caro".
Añade que "esto obliga a tomar decisiones. O se recorta el gasto, con
lo que habrá menos crecimiento o se financia con emisión de deuda o uso
del Banco Central, con lo que tendremos más crecimiento pero también más
inflación".
Aún cumpliéndose la meta del Gobierno de alcanzar una inflación entre
22% y 25% este año, nuevamente el país sufrirá la mayor alza de precios
en América Latina.
Un recorte en la expansión del gasto público tendría consecuencias
porque el consumo privado necesita de una masiva inyección de recursos
para mantenerse en movimiento, de hecho, a pesar de la dosis del primer
trimestre solo aumentó 5,7%, muy por debajo de la expansión de 14% que
logró el Gobierno en 2006.
Las inyecciones de billetes han perdido efectividad en un entorno de
alta inflación que disminuye el impacto de las mejoras en el salario y
cuellos de botella que frenan la expansión de la oferta nacional.
Si se opta por financiar la expansión del gasto, hay que tomar en
cuenta que el Gobierno ya pisó el acelerador de la deuda, mucho antes de
que los precios del petróleo comenzaran a caer, pero a diferencia de
años anteriores principalmente se endeuda en bolívares y no en dólares.
Después de descontar los vencimientos, en los primeros cuatro meses de
este año, las facturas que debe pagar la República en bolívares
registran un alza de 40 mil 600 millones de bolívares, un salto que
duplica al ocurrido en los primeros cuatro meses de 2011 y es el más
elevado desde 1999.
La pérdida de brillo del barril en momentos en que las importaciones se
ubican en el nivel más elevado en 16 años también obligará a tomar
decisiones en esta materia.
Básicamente, Pdvsa tendrá que entregarle más dólares al Banco Central o
el Gobierno recurrirá a los fondos que tiene en el exterior.
Efraín Velásquez indica que " no anticipamos una crisis de balanza de
pagos, Venezuela tiene una posición sólida en moneda extranjera".
De acuerdo con el Banco Central el Gobierno tiene depósitos en el
exterior por el orden de 40 mil 972 millones de dólares, que podrían
reforzar las reservas internacionales que, al cierre del 7 de junio se
ubican en 25 mil 726 millones de dólares, tras un descenso de 14% en lo
que va de año.