01:44 PM - 22 / Noviembre / 2009
. El dirigente estudiantil y miembro del Movimiento Juventud Activa Venezuela Unida, Julio Rivas, ayer sábado se dirigió a los familiares de los “presos políticos” para manifestarles su apoyo y a los estudiantes les hizo un llamado a iniciar una huelga de hambre.
Desde la plaza Brión de Cacaito en Caracas, Rivas llamó a incentivar los valores democráticos, en una jornada a la que llamó de “lucha no violenta” hasta que venga a Venezuela la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El representante del Movimiento Juventud Activa Venezuela Unida, anunció que estudiantes de diversos estados del país iniciarán huelga de hambre. Dijo que están “decididos a conquistar el objetivo y dispuestos a dejar la vida ahí si no viene la CIDH”.
“Exigen la presencia de la Comisión para que vele por los presos políticos, cuya existencia niega el gobierno de Hugo Chávez, quien afirma que en este país lo que hay son políticos presos, por haber supuestamente, incurrido en delitos”, expuso.
Rivas: enfrentó una detención
Vale recordar que, el pasado septiembre, Julio Rivas, de 22 años, fue privado de su libertad y permaneció detenido durante 22 días y ahora es juzgado en libertad acusado de varios delitos, entre ellos, excitación a la guerra civil, por participar en una marcha opositora que finalizó con enfrentamientos con la Policía.
Durante su detención, un centenar de sus compañeros hicieron huelga de hambre ante la sede la oficina en Caracas de la Organización de Estados Americanos (OEA) como medida de presión para que fuera liberado y para exigir la venida a Venezuela de una representación de la CIDH.
Sin embargo, el gobierno nacional, calificó la huelga de hambre como un show mediático, cuyo fin era presionarlo, para que permitiera una visita de la CIDH, lo que portavoces oficiales han rechazado con el argumento de que su secretario, Santiago Cantón, supuestamente apoyó el golpe de Estado que en abril de 2002 derrocó brevemente a Chávez.
Pero, a principios de este noviembre, Rivas encabezó una comitiva de 14 estudiantes venezolanos que se reunió en Washington con Cantón y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, para denunciar las supuestas violaciones de los derechos humanos en Venezuela.