05:17 PM - 7 / Febrero / 2010
.-Según el coordinador nacional de Primero Justicia (PJ), Julio Borges, “el gobierno promueve la propiedad social amenaza a la iniciativa privada con expropiaciones, sin sentido, que sólo espantan a quienes aún pudieran tener intención de invertir en Venezuela”.
Sostuvo también que “el régimen tiene una obsesión desmedida por controlarlo todo y por hacerse de los medios de producción, sin importarle quién resulta perjudicado con la aplicación de estas medidas erradas”.
-¿Cuál es la verdad de lo que está pasando en Venezuela?, se preguntó.
-Pues que el gobierno continúa con la obsesión egoísta de querer ser dueño de todo, de controlarlo todo, respondió, y una prueba más está en las declaraciones ofrecidas por el recién juramentado vicepresidente ejecutivo, quien intentó disimular lo que todos los venezolanos sabemos.
"El señaló que todo tenía que convertirse en propiedad social, como si eso se tradujera en propiedad para el pueblo, pero está muy claro el objetivo: que el dueño absoluto sea el gobierno", indicó Borges.
Estas declaraciones se suman a las de otros funcionarios públicos y la insistencia del propio Presidente, quienes han hablado del tema y utilizan el disfraz de la propiedad social para hacerse dueño de todo.
El dirigente de la tolda amarilla se preguntó a quién pretenden engañar con la versión de que las expropiaciones son para darle la propiedad al pueblo.
-La respuesta es sencilla. Los venezolanos saben que las 120 empresas expropiadas hasta ahora han terminado exclusivamente en manos del gobierno.
De hecho, pidió abrir los ojos y observar que el gobierno decidió tomar el dinero de la gente para invertirlo en 120 empresas que terminaron en manos del gobierno y no de los trabajadores.
Casos emblemáticos
Borges quiso sacar a colación algunos casos emblemáticos que sustentan sus señalamientos.
• La fábrica de válvulas Inveval. Fue expropiada en 2003 a solicitud de sus trabajadores. El gobierno les prometió que serían dueños de 49% de las acciones y hoy el Estado posee el 100%.
• La productora de papel Invepal (antes Venepal). Expropiada en 2005, con la promesa de un modelo cogestionario. Cinco años después, el gobierno adquirió las acciones a la cooperativa y ahora es dueño del 83% de la empresa.
• Cantv y la Electricidad de Caracas. Estatizadas en 2007. Miles de venezolanos que eran accionistas de estas empresas y recibían sus dividendos, finalmente tuvieron que venderle su propiedad al gobierno.
• Sidor. Expropiada en 2008. 15 mil familias propietarias del 20% de la siderúrgica bajo la figura de accionistas clase B, continúan hoy en el limbo sin saber qué pasará con su propiedad.